El empleador tiene la responsabilidad de realizar evaluaciones médicas al trabajador al finalizar un periodo de incapacidad sea por enfermedad de origen común o laboral. En todo caso, dichas evaluaciones deberán responder a lo establecido en el Sistema de Vigilancia Epidemiológica, programa de salud ocupacional o sistemas de gestión.
Su objetivo es garantizar que el trabajador se encuentre recuperado y en condiciones de salud física, mental y social acorde con los requerimientos de las tareas que habitualmente realiza, sin que afecte su salud. Este procedimiento también resulta muy útil a la hora de advertir la necesidad de proceder a una reubicación laboral por las condiciones de salud de la persona que está volviendo de su periodo de incapacidad.